26 Agosto 2026 | Medellín, Antioquia | Cristin Serrano, Periodismo UCN.

Luis David Mendoza del Valle fue ordenado al ministerio el 22 de agosto en Medellín. El capellán de la Clínica Somer de Rionegro, Antioquia recibió el reconocimiento de la Iglesia Adventista mientras desarrolla su labor en una institución que no pertenece a la denominación. Según el director mundial de Capellanía de la Asociación General, el acontecimiento representa el primer caso de este tipo en la División Interamericana.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día, a través de la Unión Colombiana del Norte, celebró el sábado 22 de agosto una ceremonia de ordenación en la Iglesia Central de Medellín, donde fueron apartados al ministerio Luis David Mendoza del Valle y Camilo Paba Martínez.

La ordenación de Luis Mendoza tuvo un significado especial. Desde 2018, Luis David sirve como capellán y consejero espiritual en la Clínica Somer de Rionegro, Antioquia, una institución que no pertenece a la Iglesia Adventista. Allí acompaña a pacientes y familias, lidera el programa de duelo, orienta a colaboradores y participa en diferentes comités institucionales.

                               

Luis David Mendoza del Valle, acompañado por su esposa, Adriana Daza Albor, durante la ceremonia en la que fue ordenado al ministerio pastoral. El acto reunió a líderes de la Iglesia Adventista, familiares y miembros de la comunidad en la Iglesia Central de Medellín. Créditos: Comunicaciones Asosur

Durante la ceremonia, el pastor Iván Omaña Herrera, director mundial del Ministerio de Capellanía de la Asociación General, explicó que, según la información disponible, esta es la primera vez en la División Interamericana que se ordena a un pastor que desarrolla su ministerio fuera de una institución denominacional.

“Es la primera vez en la División Interamericana que se ordena a un pastor que está trabajando fuera de la denominación”, señaló Omaña.

El líder mundial de Capellanía enfatizó que la ordenación no constituye simplemente un reconocimiento laboral, sino el reconocimiento eclesiástico de un llamado al ministerio.

“Todo capellán debe ser un pastor, pero no todo pastor puede ser capellán”, afirmó, destacando que la capellanía es una especialización ministerial que requiere preparación específica.

Un ministerio junto a los que sufren

Para Luis David, la capellanía ha significado aprender a acompañar a las personas cuando las respuestas no son sencillas.

“En el camino de estos ocho años, lo que he aprendido es que no tengo que hablar, tengo que callar, tengo que escuchar”, expresó.

Su labor se desarrolla especialmente junto a pacientes con enfermedades complejas y personas que atraviesan procesos de cuidado paliativo. Una de las experiencias que más ha marcado su ministerio ocurrió con una niña de seis años cuya madre padecía cáncer avanzado.

                             

Luis David Mendoza del Valle junto a colaboradores de la Clínica Somer, en Rionegro, Antioquia, donde desarrolla su ministerio como capellán y consejero espiritual. Créditos: Archivo Clínica Somer

La niña le dijo a su madre que oraría para que Dios la sanara. La mujer falleció días después. Tiempo más tarde, la niña explicó a su padre que Dios había sanado a su madre porque ya no sufría.

Para Mendoza del Valle, aquella experiencia fue una muestra de cómo las personas pueden encontrar esperanza y una comprensión de Dios incluso en medio del dolor.

“Para mí, acompañar espiritualmente es estar allí, sonreír y que la otra persona pueda encontrar a Dios en medio de su enredo mental”, explicó.

Una puerta para nuevos campos de servicio

Antes de su ordenación, la Asociación Sur Occidental había respaldado la labor de Luis David mediante el proceso de endoso para capellanía. Posteriormente, su caso siguió el proceso establecido por la Unión Colombiana del Norte hasta llegar a la ordenación.

Antes de su ordenación, la Asociación Sur Occidental había respaldado la labor de Luis David mediante el proceso de endoso para capellanía. Posteriormente, su caso siguió el proceso establecido por la Unión Colombiana del Norte hasta llegar a la ordenación.

El pastor Joel Jaimes Carrero, presidente de la Asociación Sur Occidental, tuvo un papel importante en este proceso al reconocer el desarrollo de su ministerio y presentar su caso ante la Unión. Para el Pr. Jaimes, respaldar a Luis David también significa enviar un mensaje a otros teólogos adventistas sobre las posibilidades de servicio que existen fuera de los espacios tradicionales de la Iglesia.

                             

El pastor Joel Jaimes, presidente de la Asociación Suroccidental, junto a su esposa, Mónica Vega, participan en uno de los momentos de la ceremonia de ordenación de Luis David Mendoza del Valle y Camilo Paba Martínez. Créditos: Comunicaciones Asosur

“Respaldar a Luis David es respaldar a una cantidad de teólogos. Es decirles: muchachos, no se desanimen, hagan el trabajo con corazón, con convicción, con llamado de Dios”, expresó Jaimes.

El pastor Mauricio Buitrago, secretario ministerial de la Unión, destacó que este reconocimiento puede ayudar a que otros ministros comprendan la capellanía como una especialización del ministerio.

“Estamos abriendo una puerta para que muchos otros de nuestros capellanes, ministros y teólogos no vean la capellanía como un escampadero, sino como una especialización de su pastorado”, señaló.

Por su parte, el pastor Gonzalo Cardona, presidente de la Unión Colombiana del Norte, resaltó que el llamado ministerial puede desarrollarse en diferentes espacios de la sociedad.

                               

El pastor Iván Omaña Herrera, director mundial del Ministerio de Capellanía de la Asociación General, presentó el tema “Púlpitos en forma de caminos” durante la ceremonia de ordenación. Créditos: Comunicaciones Asosur

“Cuando Dios llama a una persona al ministerio, no lo llama para trabajar siempre directamente con su iglesia como empleado. Lo llama para trabajar con su iglesia donde quiera Él lo quiera tener”, afirmó.

El Pr. Cardona agregó que el reconocimiento de Luis David “abre camino” para que otros estudiantes y ministros adventistas consideren campos como hospitales, fuerzas armadas, universidades y otras instituciones.

Un púlpito diferente

El tema central de la ceremonia estuvo a cargo de Iván Omaña y llevó por título “Púlpitos en Forma de Caminos”.

La expresión refleja la experiencia cotidiana de Luis David. Durante su formación en Educación Clínica Pastoral, el Pr. Omaña le enseñó que el capellán no tiene una oficina ni un púlpito convencional.

“El púlpito mío muchas veces es estar sentado en el piso, sentado en la escalerita, al lado de la camilla del paciente”, relató.

Para Luis David, la ordenación representa tanto el reconocimiento de su llamado por parte de Dios como el reconocimiento de su Iglesia a un ministerio que está creciendo en Colombia.

“Lo que siento es la responsabilidad a la cual estoy siendo apartado”, expresó al recordar el momento de la imposición de manos.

La ceremonia también incluyó la ordenación de Camilo Paba Martínez, quien actualmente sirve en el distrito Ciudad Bolívar, Antioquia, y ha acompañado a 361 personas en su decisión de bautizarse durante su ministerio.

                               

El pastor Camilo Paba, acompañado por familiares y líderes de la Iglesia Adventista, durante la ceremonia en la que recibió sus credenciales como pastor ordenado. Créditos: Comunicaciones Asosur

El encuentro dejó una perspectiva de misión que trasciende los espacios tradicionales de la Iglesia. Como expresó el Pr. Omaña durante su mensaje: “No todos los púlpitos están en una iglesia. Hay púlpitos que tienen forma de camino”.

“Para la Unión Colombiana del Norte, la ordenación de Luis David representa una oportunidad para seguir reconociendo y apoyando a ministros llamados a servir en nuevos campos, llevando consuelo y esperanza a personas que, en momentos de enfermedad y dolor, necesitan recordar que Dios permanece cerca”, señaló el pastor Gonzalo Cardona, presidente de la Unión Colombiana del Norte.

 

 

 






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